Mostrando entradas con la etiqueta indignados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta indignados. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de enero de 2012

Desesperación periodística

No sé si lo habréis notado, pero estamos en crisis. La situación está muy mal. Pero si tenéis amigxs periodistxs, seguro que ellos os dicen "El mundo del periodismo siempre está en crisis"; es un tópico que cada uno aplica a lo que necesita, pero es cierto, que el mundo del periodismo, siempre está en crisis. Hace poco, David Jiménez explicó exactamente en la situación en la que estamos los periodistas, o más bien, en la situación en la que nos obligan a estar y acertó con bastante exactitud.
Todos los días me levanto para trabajar. Hace tres meses estaba desesperada, buscando algo que me sacara de casa y evitara que se me cayeran las paredes encima. A un culo inquieto no le basta con tener que ir todas las tardes a clase y tener un blog donde expresarse sin que le juzguen, necesita rellenar esas horas matinales. Y hace tres meses, acepté uno de esos tan famosos contratos de formación. Al menos, aun mal pagado, estaba haciendo algo para lo que había estudidado.
No hay peor manera de perderle el respeto a tu profesión que realizando un contrato de formación, vamos, estar de becario: obviamente, te mandan a las basuras a las que nadie quiere ir –aunque muchas veces, sí sirven de algo, sí son interesantes y sí, aprendes mucho–, con suerte te dan un margen de libertad, pero en ocasiones te atan corto. No me disgusta trabajar con mal sueldo, no he nacido para pedir subidas de sueldo, ni siquiera para quejarme por el dinero si el resto va bien. El problema es que nada va bien. Pagan mal y tarde, y además, me han robado vida laboral, que a día de hoy es casi lo que más me preocupa a largo plazo. Cobro una mierda, pero si todo lo demás fuera bien no importaba. Pero pagan mal y tarde, me roban la vida laboral y me atan (no mucho) pero sí bastante corto.
Probablemente acabaremos como lo dijo David Jiménez y como lo dijo Cela: «trabajando sin horario ni garantías, a menudo de noche, ofreciendo sus servicios al mayor número de clientes posible y soportando a los aprovechados que tratan de regatear los precios o que el servicio les salga gratis». Yo, por el momento, he decidido seguir manteniendo la poca fuerza que me queda para mantenerme a flote, mientras busco un trabajo de camarera que probablemente me satisfaga mucho menos, pero que al menos me permita llegar a fin de mes sin tener que contar la calderilla que me queda para poder tomarme una caña.

domingo, 29 de mayo de 2011

El Sol sigue en la Puerta

La Puerta del Sol ha hablado. Se decide por consenso, mantener la acampada en Sol. He oído millones de razones que me convencen por un lado para que así sea, y tal vez la más fuerte sea el hecho de que miles de personas en el Estado español y en otras ciudades europeas están luchando en apoyo al Movimiento 15M, hasta el punto de haber sufrido la brutalidad de la represión policial, como son los casos de Granada en sus primeros días, Barcelona el pasado viernes por la mañana, o París esta tarde de 29 de mayo. Hemos llegado al punto de estar ayudando a muchxs cuidadanxs a despertar de su letargo; no podemos darles la espalda ahora. ¿Pero qué nos espera ahora? No se puede mantener indefinidamente la acampada, tenemos que decidir ya cuándo nos vamos, porque cuando lo hagamos, tendrá que ser por decisión propia. No podemos esperar a que nos desalojen, tenemos que irnos, dejando la Puerta del Sol igual que estaba el 15 de mayo por la mañana, aunque con una diferencia: la historia. Y no la historia que hemos hecho, sino la historia que estamos empezando a hacer. Esto no ha hecho más que empezar. Que nos vayamos no significa que nos rindamos, al contrario, significa que seguiremos luchando, todos los días, en nuestras casas, en nuestros barrios, incluso en Sol. Pero no podemos esperar a que esto pierda fuelle. No comparto la decisión final, aunque la apoyo como indignada que soy.