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martes, 31 de mayo de 2011

Los cuentos que nos cuentan


Cuando era pequeñx, mi abuelo se empecinaba en contarme historias de la guerra y yo era lo suficientemente ignorante como para que me aburrieran sus cuentos. Las clases de historia en el colegio tampoco eran mi fuerte hasta que empecé a comprender que no hay mejor cosa en esta vida que conocer la historia de tu vida, la historia de tu tierra, tu propia historia. A día de hoy podemos saber qué ha ido pasando a lo largo de la vida gracias a los libros de texto, a los testimonios de las personas que vivieron cada uno de los acontecimientos importantes que merece la pena recordar. Nuestra historia, la hacemos nosotros y siempre ha sido así. Los de un lado cuentan la historia de una forma, y los del otro, de otra. Siempre ha sido así.
Cuando nuestrxs hijxs empiecen a interesarse por la historia de su pasado, podremos contarles cómo vivimos la gran crisis del capitalismo, la caída de las torres gemelas, los grandes atentados del país, el vertido de chapapote en nuestras costas galegas, cómo un viejo franquista nunca se moría y seguía siendo 'servidor del pueblo' con la llave del infierno, las grandes tormentas que anegaron partes de nuestra tierra, los calores que pasábamos en los veranos infernales, cómo no corríamos delante de los grises, pero lo hacíamos delante de los azules para que no nos aporrearan por estar en una plaza o por beber una cerveza en un banco, cómo decidimos sentarnos todos en la Puerta del Sol a decidir qué hacemos con nuestro país... Todo eso podremos contárselo de nuestra propia boca. Pero, ¿quién les contará todo lo que vino antes? ¿Quién les contará cómo un mequetrefe del tamaño de una pulga fue capaz de aterrar a un país entero, obligando a las grandes mentes a escapar y esconderse en otros países, y matando a los que se quedaban aquí? Ya no estarán nuestros abuelos para contarles eso. Nuestros padres tampoco lo han vivido tan de cerca, y cuando llegue el día, tal vez no lo recuerden todo con nitidez. Es entonces, cuando surge la necesidad de los libros que nos cuenten esas historias. ¿Pero qué libros les quedarán a nuestrxs hijxs para que sepan qué fue lo que pasó?
Uno de ellos será el Diccionario Biográfico Español, que acaba de publicarse. Un monstruo de 40 tomos con unas 40.000 entradas, nombres y apellidos de la historia. De esas 40.000 entradas, menos de un 8% corresponde a nombres de mujeres, ¿y quiero que mis hijxs crezcan creyendo que las mujeres no hicieron nada importante, que no dejaron un legado importantísimo en su vida? La biografía de Francisco Franco viene de la mano de Luis Suárez, historiador presidente de la Hermandad del Valle de los Caídos y de la fundación Francisco Franco, ¿cómo les explicaré a mis hijxs que a pesar de lo que diga el diccionario, sí era una dictadura, sí firmó sentencias de muerte -y no sólo las firmó, sino que muchas las maquilló-, sí era autoritario y no 'a veces un poco personalista', y no, no era valeroso? En mi casa tendremos que crear una lista de libros negros, y éste será el cabeza de cartel. No creía posible que, a estas alturas de la vida, se pudiera mentir tan gratuitamente; ya recuerda este diccionario a los inicios de la Wikipedia, cuando todavía se podía escribir lo que viniera en gana sin que nadie te lo modificara. Que en Alemania sea delito negar el Holocausto, o que en Italia tras la muerte de Mussolini se declararan, en la misma constitución, antifascistas, y que nosotros, nos hayamos quedado atrás... eso es algo que sería imposible de plasmar en un diccionario. No existen palabras para tanta vergüenza.

sábado, 21 de mayo de 2011

Pensar o no pensar, esa es la cuestión


Desde que los medios de comunicación se convirtieron en empresas, no tenemos absolutamente ningún medio que nos represente. La opinión pública ha perdido toda su esencia, ahora deberíamos hablar de la 'minoría ruidosa' -y esto ya lo decía Noëlle-Neumann en su Espiral del silencio-, que está financiada por otras empresas. No estoy diciendo algo nuevo. ¿Pero por qué volver ahora a una teoría de hace 40 años? ¿Por el Movimiento 15M? ¿Por las valiosísimas entrevistas y debates de Interlobotomía? No. Porque aunque muchos lo sepan ya, otros no lo ven tan claro. Nos han cerrado las puertas de nuestros propios cerebros. Nos han escrito nuestros libros, nuestras historias, nos han dicho lo que ha pasado, lo que está pasando y lo que va a pasar. Y nosotros, cual manada de borregos, nos lo hemos creído, nos lo estamos creyendo todo. Estamos viviendo en un auténtico 1984. Nos mean encima y nos dicen que llueve; y nosotros, tontos de nosotros, cogemos los paraguas. Es hora de que hinchemos nuestras vejigas de líquidos, y que nos propongamos ser nosotros ahora los que les meemos encima. No es un imposible.
¿Cuántos españoles conocen lo que ha estado pasando en Islandia desde 2008? ¿Os acordáis, hace un par de años o tres, cuando se le dio la independencia a Kosovo? ¿Qué hizo España? Callar. Callar y no reconocer a Kosovo como país independiente porque sabían, que haciendo eso, crearíamos jurisprudencia para hacer nosotros lo mismo desde dentro, y por supuesto, no interesaba para nada que los vascos pudieran utilizar esa jurisprudencia para obtener aquello por lo que llevan luchando toda la vida. ¿Y ahora? ¿Por qué no nos cuentan qué pasó en Islandia? Se hundió. Los banqueros hicieron y deshicieron a su antojo, pero los ciudadanos no permitieron que el Estado los salvase, y obligó a todos los bancos a quebrar. Desde entonces, una asamblea creada por 31 ciudadanos de la calle, votados por los mismos ciudadanos, están llevando a cabo una reforma constitucional.
Siempre se nos ha considerado bobos, estúpidos, ignorantes. Ya es hora de levantarse y demostrar que podemos hacer lo que queramos. ¿Por qué Islandia ha podido y nosotros no? Vamos a crear nuestros propios libros, a contar nuestras propias historias, sin que nadie, absolutamente nadie, nos diga qué tenemos que pensar, qué tenemos que hacer. Vamos a crear nuestra propia historia, y vamos a conseguir que en algún momento, alguien sea capaz de contarla sin haberla manipulado previamente.


Foto: robada a Pedro Reparaz

viernes, 20 de mayo de 2011

Siempre seremos los malos

La cobertura televisiva que se le está dando al Movimiento 15M es, como mínimo, vergonzosa. Minutos contados para un acontecimiento histórico. Por primera vez en la historia, un país 'democrático' occidental se levanta en contra del sistema. Un país entero. UN PAÍS ENTERO. Sólo caben 10 minutos por cadena para contar todo esto. ¿Cuál es la mejor manera de resumir, en estos 10 minutos, un movimiento cambiante pero uniforme, que está haciendo historia? Manipulando. Es la única manera. A nosotros se nos critica porque estamos intentando influir en los comicios del domingo; pero a ellos no se los critica po lo mismo. ¿No es influir en los comicios, poniéndonos a los manifestantes como simples gamberros? No somos gamberros, somos gente normal, indignada con un país que nos ha llevado a una crisis enorme, a unas tasas de paro increíbles, a una vida sin futuro. No luchamos por algo que no sea real, luchamos por algo que es nuestro, por unos derechos que supuestamente hace unos años se nos dieron, en teoría, y que no podemos disfrutar. Queremos lo que es nuestro y lo queremos ya. ¿Y cómo lo estamos haciendo? Con un montón de manifestaciones pacíficas y sin banderas a lo largo del Estado español, en las plazas importantes de muchas ciudades europeas. Pero ellos sólo ven los cuatro contenedores quemados -gilipollas hay en todos los sitios-. Izquierda autoritaria que se empeñan en llamarnos desde Intereconomía, radicales de izquierdas, colaboradores con ETA y entrenados por la kale borroka. Con todos vuestros respetos, vuestra puta madre. Dejadnos luchar por lo que es nuestro.

miércoles, 18 de mayo de 2011

¡Indígnate!


Ahora. Ayer, hoy, mañana y los demás ahoras. Ahora es el momento.

viernes, 6 de mayo de 2011

22-M o a ver qué nos espera


Todos hablan de democracia. De democracia y de Estado de Derecho. De seguridad. Hasta hace no más de 25 horas, la Justicia funcionaba bien, seguíamos estando en democracia, todo funcionaba como tenía que fucionar. Hasta que el señor Tribunal Constitucional aceptó a Bildu para las elecciones del 22-M. A partir de entonces, todo ha cambiado. Ahora vivimos en un mundo inseguro, donde el Ejecutivo no se preocupa por vengar las muertes del 11-M. Señores de Voces contra el Terrorismo y demás, se dan las manos para alzar y gritar: ¡¡ESPAÑA, ESTO NO ES LO QUE ME DEBES!! Pero se olvidan de algo... La Ley de Partidos, que se creó explícitamente para no permitir que ETA se 'instalara' en el poder político -y no para cubrir las faltas que tenía la anterior ley, como se dice y se cuenta- no ha fallado. ¿Tanto problema os crea, señores y señoras de España, que en unas elecciones autonómicas como las próximas, se presente una 'coalición' con independientes abertzales, que luchan por sus fines, os gusten o no, de forma totalmente legal? Y no lo digo yo, España, lo dice el Tribunal Constitucional, que cuando habla en vuestro favor, bien que se le alaba. Pero cuando os quitan la razón, el TC está contaminado. Aquí, ou arre ou só.

No pueden impedir que yo celebre el hecho de que Bildu se pueda presentar a elecciones alegando que eso sólo lo hacen los que creen y apoyan la violencia de ETA. No pueden usar -al menos, no conmigo- demagogia barata. Yo seguiré alegrándome, porque es algo que me demuestra que aunque no siempre, algo todavía funciona. Y que no os guste el fin al que aspiran para Euskal Herria, no es motivo para ilegalizarlo. Muchos otros partidos son dignos de investigar y llevar al Supremo, bastante más peligrosos que los que vosotros atacáis. Pero yo, me voy a dormir con la tranquilidad de saber que Bildu, hoy, está ahí.

martes, 2 de noviembre de 2010

¿Ignorancia o cabezonería?

No me gusta hablar sin saber. Nunca me ha gustado. Hoy, después de haber visto Katyn, una película sobre la identidad polaca durante y tras la guerra, ha surgido un pequeño debate sobre la identidad en España y el problema de la poca cantidad de películas que se han hecho en España con la guerra civil como tema central. Tras varios comentarios, he decidido opinar que una de las razones por las que creo que no se han atrevido a hacer más películas sobre la guerra es porque no estamos curados de ella todavía, respondiendo a la vez a una chica que había dicho que a día de hoy, por llevar una bandera española ya te consideran facha. He puesto como ejemplo Alemania, país que después de haber vivido una realidad considerablemente más cruda que la nuestra (no quitando importancia a la que se ha vivido en el estado español), ya estaban curados de guerra, y que un alemán que lleva una bandera de Alemania no es considerado nazi, al igual que si hablas del nazismo entre alemanes, a veces se sienten ofendidos, por el simple hecho de que ellos han pasado página, se han disculpado ante la sociedad, y sobre todo, porque los alemanes de hoy en día en su mayoría, no son nazis ni se han criado en el nazismo.
Antes de poder terminar mi explicación, cuatro politólogos han saltado a decir que si llevas una cruz gamada en Alemania sí te consideran nazi. Lógico, y si mi abuela tiene ruedas sería considerada una bicicleta; pero no mezclemos conceptos: si llevas una bandera de España con el águila, lógico que te consideren facha; si llevas una bandera rojigualda, puedes serlo o no, da margen a la imaginación. ¿Cuál es el argumento que me han dado? La bandera de hoy en día es la que se utilizaba en el franquismo. Resultado de ello, me he callado, por inseguridad a lo que iba a decir. Ahora, he encontrado mi respuesta: la bandera que ondea hoy en Plaza de Colón es la impuesta desde 1981, si mal no recuerdo en 1981 ya estábamos en democracia (o lo que dicen llamar democracia). La bandera que se utilizaba en el franquismo tiene los mismos colores, pero también tiene los mismos colores la de la primera República. Entonces, veo yo... me han atacado estudiantes de política con un argumento totalmente inválido, acusándome incluso de algo que ni me acerco a ser, sin ni siquiera dejarme tiempo a explicar lo que quería decir. ¿Lo tengo que tratar de ignorancia o les doy el beneficio de la duda y los tomo como cabezones? Lo que más me sorprende no es el ataque, sino que en lugar de aplicarlo a algo lógico contra alguien que diga algo incoherente, lo han hecho contra una que seguramente esté en su mismo bando. Desde luego, lo de escuchar no debe ser lo suyo...